UNA FRASE QUE TODAS HEMOS ESCUCHADO ALGUNA VEZ

UNA FRASE QUE TODAS HEMOS ESCUCHADO ALGUNA VEZ

Tú no eres como las demás, que son unas putas, unas interesadas, unas manipuladoras

A veces, me revuelvo pensando sobre qué hubiera hecho de adolescente si tuviese la información y la experiencia que tengo ahora. Qué hubiera y no hubiera hecho. Es muy fácil reflexionar sobre esto desde los años, pero también lo es fantasear con una máquina que permita viajar al pasado y que me posibilitara dejar una nota a mi yo de 14 años.

Un grupo de chichas después del instituto
Un grupo de chichas después del instituto | Getty Images

Es sencillo de imaginar, y difícil de creer: probablemente no le hubiese hecho el mínimo caso. Aún así, sigo fantaseando: ¿qué me diría a mi yo de 14 años?

Hola Gema,

Durante los próximos cuatro años, vivirás cosas increíbles que te ayudarán a ser en el futuro. Todo lo que vas a hacer, lo que experimentarás, lo llevarás siempre a la espalda. Tanto lo bueno, como lo malo, aunque esto último pese más.

Aunque no lo creas, hasta los 23, será la época en la goces de mayor libertad, aunque pienses ahora mismo todo lo contrario. Aunque no te dejen salir hasta tarde. Y aunque no te dejen volver a casa sola después de quedar en el parque. E incluso aunque no te dejen dormir fuera de casa aquellas noches en las que organicéis fiestas de pijamas.Tampoco te perderás tanto. O quizás sí. Quizás te pierdas saber si alguna sabe si el chico que te gusta ha dicho algo sobre ti.

Pero se te olvidará el día en el que consigas hablar con él. El día en el que te diga que no, que “tú no eres como las demás”. Y, claro, tú pensarás que por supuesto que no lo eres. No eres una cursi y eres una tía que atiende a razones, no como las otras que se pasan todo el día histéricas y con las que apenas se puede hablar.

Como esas que le montan un pollo a la primera de cambio a su novio. Reforzarás tu identidad en base a esa frase: no ser como las demás. Y pondrás todo tu esfuerzo en romper con ciertos cánones asociados a las chicas de tu edad. Pero sin pasarse; no vaya a ser que te llamen ‘marimacho’.

Pero ¿cómo son las demás?; ¿cómo son, para que se llegue a afirmar eso con tanta ligereza y sientas que se te infla el pecho de orgullo? ¿Hay algo realmente de lo que sentirse orgullosa?

No serás consciente, pero esa frase lleva implícito mucho más de lo que piensas. “Tú no eres como las demás” significa que “tú no eres como las otras, que son unas interesadas, unas manipuladoras o incluso unas putas. Menos tú”.

Esa frase sintética, encierra todos los clichés que la sociedad patriarcal dedica a las mujeres. Implica que hay cosas de tu personalidad que no encajan en esa feminidad hegemónica. Que no cumples con todos los estereotipos de ser mujer. Porque, aunque esa feminidad es lo deseable en nosotras, también te criticarán por ella. La usarán en tu contra.

Pero no cantes victoria aún: tu identidad sí que sigue cumpliendo con muchos de esos mandatos de género. ¿Crees que se habría interesado en ti de otra forma? Te ahorro el esfuerzo: no.

No ser como las demás conlleva que hay una forma válida y otra no válida de vivir la feminidad. Ambas legitimadas o deslegitimadas por un hombre. ¿Has pensado en eso alguna vez? Significa que si no te comportas como se espera de ti, debido al rol de género que debes jugar al ser mujer, no recibes su aprobación.

Si te gusta ligar, liarte con quien quieras y cuando quieras; si eres tan sincera que les duele: les incomodará. Es probable que te llamen manipuladora. O facilona. Y con ello creerán que tienen carta blanca contigo. Aunque no quieras eso. Cuidado.

O si ocultas lo que realmente piensas por miedo; porque a las mujeres se nos ha educado para complacer, para validarnos en base a lo que un grupo piense de nosotras y a esconder quienes somos en verdad. Entonces te llamarán mentirosa, y vendrán los “si te dice no realmente es sí”. Porque “las mujeres nunca dicen lo que piensan”. Cuidado.

¿Te das cuenta de que nos ponen en contra a unas mujeres contra otras?

“No eres como las demás”, dice también mucho del chico que la enuncia. Quiere decir que se acerca ti, a una mujer real, con cientos de estereotipos en la cabeza. Significa que cuando te ha conocido de cerca, ha visto que no eres como la idea que tenía en la cabeza.

La idea con la que se ha criado sobre el sexo opuesto. Porque se nos agrupa a todas las mujeres bajo esa categoría aunque seamos plurales, heterogéneas y singulares. Y aunque todas no vivamos la identidad femenina de la misma manera. ¿Te das cuenta de que nos están construyendo como sujeto?

Y será una frase que oigas no solo del tío que te gusta; te la dirán buenos amigos. Y seguirás pensando que qué suerte ser así; que te vean así. También habrá veces en que te la dirán para controlarte, para hacerte sentir especial. Más especial que si estuvieras con cualquier otro tío. Cuidado.

Podría advertirte de muchas otras cosas en esta carta; contarte cómo estás siendo en el futuro. Pero esa frase que hoy te hace sentir orgullosa, te va a perseguir durante toda la vida. Es algo que debe aparecer en algún tipo de manual masculino de cómo ligar.

Cuidado, porque como has visto, no significa lo que tú crees. Así que mejor cortar radicalmente con ella, desmontarla, para que dejes de inflarte el pecho con algo que, en realidad, nos divide y nos hace mucho daño como mujeres.

Fdo.:

Gema

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