ENTREVISTAMOS A ADAM HOROWITZ, COFUNDADOR DE USDAC (US DEPARTMENT OF ARTS AND CULTURE)

ENTREVISTAMOS A ADAM HOROWITZ, COFUNDADOR DE USDAC (US DEPARTMENT OF ARTS AND CULTURE)

Trump no puede desmantelar el Ministerio de Cultura de EE UU (y te vamos a contar por qué)

USDAC empezó como una broma poética: en un país donde no existe Ministerio de Cultura, ¿cómo sería tener uno? Así se inicia la trayectoria de esta entidad imaginaria que ha terminado siendo en menos de cuatro años una potente red estatal de artistas y trabajadores culturales comprometidos con el cambio social. Donald Trump no podrá desmantelar este ministerio, porque es un 'fake activista'.

USDAC
USDAC | USDAC

“Gracias amigos y aliados. Gracias por haber elegido estar aquí. Es tiempo de estar juntos y sin embargo si habéis llegado en este momento, sois bienvenidos. Le damos la bienvenida a aquellos que están de duelo. Le damos la bienvenida a aquellos que están sufriendo, a aquellos que han sido disparados, a aquellos que están investigando esos disparos".

"Os damos la bienvenida vuestra incertidumbre, vuestra rabia y vuestra esperanza. Le damos la bienvenida a vuestro enfado y a vuestro amor. Le damos la bienvenida a vuestros grandes corazones y a vuestra imaginación audaz".

"Le damos la bienvenida a vuestros antepasados, a vuestra risa, a vuestras lágrimas, a vuestros sueños. Le damos la bienvenida a vuestras paradojas, a vuestra vulnerabilidad, a vuestros cuidados y a vuestras preguntas. Os damos la bienvenida a todos vosotros y vosotras así como a todo lo que hay en vosotros y vosotras. Porque os necesitamos más que nunca”.

El 17 de Noviembre de 2016 en Saint Louis en el estado de Misuri y tan solo una semana después de la victoria de Trump en las elecciones presidenciales, Adam Horowitz daba este discurso cargado de potencia poética y política en el encuentro anual de USDAC (US DEPARTMENT OF ARTS AND CULTURE). Hoy tenemos la suerte y el placer de entrevistarlo para Tribus Ocultas.

- ¿Cual es el origen del US Department of Arts and Culture?

USDAC comenzó como un conjunto de palabras que pretendían ser una provocación poética. Viviendo en Colombia y trabajando en el Ministerio de Cultura me pregunté: ¿Por qué no tenemos uno? E imprimí cientos de posters de esta entidad imaginaria.

Ese conjunto de palabras se ha convertido en el contenedor de una serie de cuestiones y conversaciones que han sido explorada colectivamente por muchos artistas, activistas y personas a lo largo de varios años y que podrían resumirse en dos cuestiones:

* ¿Cómo podemos convertir la cultura y el arte dejen de estar marginados y ocupen un papel central en la sociedad civil, dado su valor como catalizador de la transformación social?

* ¿Cómo sería ‘actuar’ en una institución liderada por la gente, considerándolo como un trabajo lúdico de arte colaborativo pero también como un vehículo serio para la construcción de comunidades y movimientos?

En cierto momento, estas preguntas y muchas de las conversaciones relacionadas comenzaron a convertirse en acciones y lanzamos USDAC en una conferencia de prensa en medio del cierre del gobierno federal en Octubre de 2013. Como dijo Bernice Johnson de Sweet Honey en Rock: “Si comienzas a imaginar y actuar como si vivieras en el mundo en el que quisieras vivir, tendrás compañía”.

- EEUU es una potencia cultural. Sin embargo, suena de broma descubrir que no hay ninguna institución formal o legal que cuide sobre estas cuestiones a nivel estatal. ¿Cómo es posible?

Mira el blog #SaveTheNEA*. Los Estados Unidos son infames, por supuesto, por sus exportaciones culturales y por un cultura de masas basada en el mercado que no tiene nada que ver con la noción de bien público. Se le da valor al producto viable desde un punto de vista financiero frente al acceso generalizado al proceso cultural. Otros países tienen programas y políticas mucho más robustas para asegurar que la mayoría de ciudadanos tengan los medios y el derecho de crear cultura. Me encantaría explorar las redes y los centros culturales de España alguna vez.

(NEA son las siglas del National Endowment for the Arts, una iniciativa que apoya la producción artística en EEUU)

Adam Horowitz dando una charla en 2016. | NEA

- En España, hay muchas instituciones que no entienden la conexión crucial entre las prácticas culturales y un acercamiento a éstas desde un punto de vista socialmente comprometido. ¿Es igual en los EEUU? ¿Qué hay del ciudadano medio? ¿Se valora la cultura como transformación social?

No creo que “el mundo del arte” esté tendiendo hacia los derechos sociales ahora mismo. Hemos visto el surgimiento de un campo que podríamos denominar “prácticas sociales” que ha sido también criticado como “la gentrificación de las artes comunitarias”...

Muchos museos e instituciones están comenzando a asumir cada vez más un trabajo socialmente activo; pero a veces pasan por alto la historia y las prácticas artísticas contemporáneas comprometidas con las comunidades, a veces apoyando a artistas cuya relación con la comunidad es tenue en el mejor de los casos y a menudo favorece un enfoque lustroso que protagoniza al artista individual frente a un colectivo o a una comunidad.

Habría mucho que ahondar en este tema...

- Trump suena como una pesadilla que se ha hecho realidad... ¿Cómo crees que afectará a las políticas culturales?

Es un desastre a muchos niveles. En cambio, también está suponiendo que muchos artistas se levanten y digan: “¿Cómo puedo llevar mi creatividad al movimiento de resistencia?”. La resistencia creativa está viva ahora mismo en USA.

Este artículo, citando a mi compañera Arlene Goldbard, puede ayudar indicando el impacto de recortar el NEA. Por ejemplo, los presupuestos generales de 2018 proponen aumentar 60 billones de dólares en gasto militar, mientras que recortan un tercio de los recursos previamente destinados de la Enviromental Protection Agency o una quinta parte de los programas que apoyan intercambio y desarrollo.

En cultura, es mucho peor: las agencias culturales como el National Endowments for the Arts and Humanities, la CPB (Corporation for Public Broadcasting) o el IMLS (Institute of Museum and Library Services) están señalados para desaparecer junto con otras agencias que promueven la cooperación internacional y que abordan cuestiones relacionadas con seguridad pública, desarrollo comunitario o población en riesgo de exclusión social.

***

Le comento a Horowitz cómo el Partido Popular troleó a otro en redes sociales usando GIFs y comenté en abierto: “El lenguaje memético ya no pertenece a la izquierda”. Un buen amigo me contestó: “Nunca lo hizo. Es simplemente un lenguaje común”. Desde la victoria de Trump he leído varios análisis dando crédito a la teoría de que ciertas comunidades digitales organizaron campañas pro-Trump usando “prácticas culturales contemporáneas” (memes, vídeos virales, remezclas, GIFs, etc.). Y retomo entonces las preguntas al cofundador de la USDAC.

- ¿Qué piensas de esto?

Totalmente de acuerdo. De hecho, te diría que la derecha maneja mejor el lenguaje memético desde Ronald Reagan. La izquierda no ha sido lo suficientemente fuerte en cuestión de generar historias convincentes y narrativas propias.

También he leído cosas muy chocantes sobre la maestría de la derecha en el uso de inteligencia artificial para difundir masivamente algunos de estos memes en audiencias conservadoras. Hemos entrado en una era en la que hay un sistema de relaciones públicas/Spin Doctors basada en sistemas computacionales para manipular a un nivel muy individual. Recomiendo la lectura de este texto de Stephen Duncombe: Dream: Re-imagining Progressive Politics in an Age of Fantasy.

Teniendo en cuenta que vivimos tiempos distópicos: ¿Qué sería para ti una visión utópica de cómo podría funcionar el mundo en cuanto a cultura, arte y democracia?

En 2013, y justo después de que naciera USDAC, di una charla que imaginaba un futuro en el que nuestra entidad imaginaria no era necesaria. No sé, para mi abordar creativamente nuestras vasta crisis medioambiental y económica e injusticias sería en realidad una profunda llamada a la acción, algo que requeriría cultivar imaginación social (la capacidad de concebir qué deberíamos ser como sociedad.

¿Qué programas públicos, ritos cívicos e instituciones comunitarias podríamos imaginar para alinearlas con nuestro deseo de pertenecer a una sociedad con un alto grado de democracia e ideales como equidad, participación y justicia? Imagino un futuro donde hay centros culturales en cada pueblo, locales de creación artística en cada bloque e intercambio culturales internacionales trayendo compromiso creativo a hospitales, escuelas, prisiones, librerías...

Imagino encuentros para contarnos historias en círculo en espacios públicos, dando la bienvenida a refugiados y en barrios que incluyan el arte y a los artistas como una forma de abordar creativamente cómo actuar para crear una sociedad más solidaria.

***

En la misma reunión anual citada al inicio del texto, Adam también citaba en un momento dado el papel de la cultura y el extraño pero indispensable papel de aquellos que la conciben como un motor de transformación social.

No hay mejor cierre para este texto que esa cita:

“Esta es una habitación de gente que sabe que el papel de la cultura es más importante que nunca. Sabemos que la cultura (y esa particular destilación de la cultura conocida como arte) está en una posición en la que podemos hacer estos cambios desde del corazón, desde donde podemos hacer más humano al ser humano, crear formas de vida más vívidas y construir instituciones más democráticas. En tiempos de enfermedad social, la cultura es una fuerza curativa. La cultura cura. En tiempos de desasosiego, la cultura es fuente de nuestra resistencia”.

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