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Las diez mejores películas que nos ha dejado 2016

Muchos se alegrarán de que el 2016 llegue a su fin. Un año marcado por los cambios y transformaciones del mundo, las tragedias, una situación sociopolítica que da miedo y un cambio climático más tangible y presente que nunca. Afortunadamente, tenemos un buen puñado de películas que nos han ayudado a ir tragando con la aridez del día a día y han conseguido que lleguemos a la línea de meta. Estas son algunas de las representantes más espectaculares del celuloide estrenado en 2016.

Las mejores películas de 2016.
Las mejores películas de 2016. | D.R.

10. Capitán América: Civil War

La última entrega de el héroe icónico de Marvel es divertida, inteligente y coherente con un universo plagado de superhéroes en el que hay películas sobre todos ellos.

La acción es espectacular pero lo que realmente sorprende es que su arma secreta radica en un guión cerebral, pulcro y con engranajes que van encajando en un clímax sorprendente, que evita la escala de espectáculo y acción por que sí.

Los hermanos Russo han perfilado una de las mejores películas Marvel, la mejor de superhéroes del año, con permiso de 'Deadpool', y una pieza fundamental en el engranaje de un universo que en algún momento se agotará, pero que en un futuro será el material de nostalgia de los niños y adolescentes de hoy, como lo fue ‘Star Wars’ para algunos.

 

9. Wiener-Dog

Todd Solondz ha vuelto. El de 'Happiness', el que nos gusta. El director escribe y dirige 'Wiener-Dog', su primera película desde 'Dark Horse' de 2011; y vuelve al formato antología con cuatro historias entrelazadas por el perro salchicha del título.

Solondz utiliza estas cuatro piezas para crear relatos únicos empapados en una comedia morosa, desgarrada y negra, una divertida mirada hacia la sociedad que te hace reír, mientras destroza tus esperanzas en la raza humana.

'Wiener-Dog' es tan hilarante como incómodo, como los grandes trabajos del director, que sigue siendo una voz única en el mundo del cine independiente. Su última bomba es la prueba que todavía queda sitio para su mezcla extravagante de ternura y el humor negro como el carbón.

Miseria cotidiana, podredumbre familiar y juegos satíricos que nos recuerdan en qué hemos fallado. Necesario, y nada complaciente petardo para un mundo acomodado y adormilado en la corrección política más acomodaticia.

 

8. Oasis: Supersonic

El documental musical del año. Una pieza propagandística de los hermanos Gallagher para algunos, un delirio para los fans del grupo Oasis. Para alguien que admira su música, pero no ha escuchado más de dos discos suyos, el reclamo es la manera en la que se presentan los hechos.

Lejos de ser un aburrido repaso a la vida y muerte de un grupo como estamos tan acostumbrados, 'Supersonic' rescata lo mejor de la electricidad, el significado verdadero del rocanrol: la diversión, un resumen del auge y auge de un grupo de marginados que encuentran la música su redención.

Todo ello, contado con un ritmo endiablado, animaciones, golpes de montaje, rescate de material de archivo y la presentación de dos 'hoolligans' de Manchester tan gamberros, tan idiotas que acaban cayéndote bien. Una de las mejores películas sobre la verdadera realidad de tener una banda de rock.

 

7. Kubo y las cuerdas mágicas

En un año de animación en el que destacan prodigios de animación 3D como Vaiana y Zootopia no es fácil para una película de stop motion abrirse camino.

'Kubo' es una de las delicias hechas con marionetas de Laika que, como siempre, derrocha imaginación e inventiva, pero en esta ocasión lleva su imaginario a las mitologías japonesas y logra una fusión de narración visual y tradición folklórica fantástica en un cóctel visualmente hipnótico.

Belleza en fondo y forma, pese a ser una película infantil no renuncia a momentos de oscuridad y estética gótica post Burton aplicada al kaidan japonés, lleno de Yokai y sentido de la maravilla de la época Harryhausen. Una maravilla.

 

6. Dos buenos tipos

No es ni mucho menos la mejor película de Shane Black, pero una 'buddy movie' de Shane Black no llega todos los años.

Y, realmente, independientemente de que su autor sea uno de los mejores guionistas de Hollywood, es una de las películas más entretenidas del año.

Detectives privados en el Los Ángeles de los años 70 resolviendo la misteriosa muerte de una estrella del porno transmuta las convenciones del 'hard boiled' en comedia 'splatstick'.

Es violenta, ridícula, absurda y muy divertida. Puede que su mayor descubrimiento sea la espontánea actriz Angourie Rice, la hija del personaje de Ryan Goslig una típica niña más lista que sus protagonistas que se convierte en el mejor personaje de la película.

Su pareja de actores nunca han estado más divertidos y su director vuelve a demostrar que es el maestro del neo noir actual.

 

5. La llegada

La película de ciencia ficción del año, otro rotundo acercamiento a los géneros de Denis Villeneuve, es una oda a la comunicación como fluido orgánico del entendimiento de la especie humana y posible solución a los problemas.

Con una estructura circular, su acercamiento al género de extraterrestes recuerda a 'Ultimátum a la tierra' y los acercamientos al fenómeno de Spielberg.

Con un tono más oscuro y referencias incluso lovecraftianas, el director desdibuja lo que esperamos con un clímax que sacude el significado de toda la película.

Un mensaje tan humanista que se alinea con algunos argumentos provida que no afectan al sobresaliente cómputo de ideas y sensaciones que el personaje de Amy Adams logra remover en el interior del espectador.

 

4. La bruja

Una película de terror reflexiva, contemplativa y decididamente indie, una sacudida silenciosa dentro de un género que vive vapuleado por producciones miméticas. Uno de los hallazgos de este esfuerzo de bajo presupuesto es que te asusta sin utilizar ni un solo truco barato.

Robert Eggers consigue llevar el escenario es una granja de Nueva Inglaterra en 1630 con la represión puritana como telón de fondo al terreno de lo icónico, como 'El Resplandor' lo hacía con un hotel de montaña.

Un tratado sobre la naturaleza del mal, real e imaginado. La revelación de Anya Taylor-Joy como antiheroína feminista del género, y un nuevo icono del horror en esa cabra llamada Phillip el negro. Un cuento de hadas negro y preciosista, como sí Dreyer rodara 'Hansel y Gretel', inspirándose en Goya.

 

3. Hasta el último Hombre

El regreso de Mel Gibson a la dirección tras diez años de ausencia es una sangrienta historia real de la segunda guerra mundial dividida en dos actos principales.

En el primero, Gibson explora la personalidad de un personaje profundamente religioso en la América rural de los años cuarenta; y, en la segunda, describe un paisaje de pesadilla con una reformulación de 'La colina de la hamburguesa', en la que el protagonista ratifica su tozudez ideológica con una hazaña tan bella como demente y suicida.

Recuperando lo mejor de cineastas como Samuel Fuller, el polémico director ha conseguido hilvanar un bello y salvaje tratado sobre la honestidad de las propias convicciones como única llave hacia lo extraordinario.

 

2. Animales Nocturnos

La sorpresa de año, consagración de Tom Ford como un autor de forma, tema y obsesiones. Una propuesta estética arrolladora, un gusto visual exquisito para contar una oscurísima historia sobre el desencanto vital.

Una estructura en la que 'La historia interminable', en vez de un mundo de fantasía, tiene una película de los Coen dirigida por el David Lynch de 'Terciopelo Azul'.

Un ejercicio de perversidad y tortura emocional reconstruído de forma simétrica y especular en un sórdido relato de venganza. Un microcosmos de recuerdos con diálogos brillantes y actuaciones indelebles de Adams, Gyllenhall y Shannon.

 

1- Los Odiosos Ocho

Un misterio de crimen de los de Agatha Christie, de los de toda la vida. Como una obra de teatro de Hércules Poirot en forma de Weird Western ultraviolento, negrísimo y rodado como una película de terror: desde sus guiños a 'Posesión Infernal' a su constante órbita alrededor de 'La Cosa' de John Carpenter.

Tanto que, en ocasiones, hasta utiliza composiciones inéditas de Morricone para esta. Una exploración de un espacio tan limitado como una cabaña en medio de un temporal, convertida en puro cine, atmósfera tóxica y densa como la brea e impresionismo visual a nivel de los grandes maestros.

Un estudio sobre la enemistad, la villanía como caleidoscopio de la sociedad americana moderna y las raíces podridas de su historia.

 

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