GRUPO MUSICAL

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Las Odio: "Nadie nos cuestionaría si fuéramos un grupo de tíos"

El día que entrevisté a Las Odio, poco antes de su debut en formato festival, tuve que escuchar a un buen número de illuminati de la música lanzar comentarios como que lo que hace este grupo no es novedoso o que no merecen el éxito del que están gozando. Pensé que el nombre que estas cuatro músicas de Madrid habían elegido para su banda no podía estar mejor traído.

Las Odio
Las Odio | Sara Condado (Remitido)

Para dejarlo claro, el concepto de grupo de chicas en España es tratado básicamente como un puñetero género musical. Como si cupieran en el mismo saco ellas y las Hinds, Nosotrash, Pauline en la Playa, Las Bistecs o, qué sé yo, Las Grecas. A la vez, cuando se trata de girl bands parece que todo el mundo esté en el derecho de dar lecciones.

Puro mansplaining, pero aplicado a "esta canción debería haber sido así" o "esta letra está mal rematada", etcétera. De esta y otras lacras versa la música peleona, activista, punk y yeyé del grupo de la temporada, se ponga el personal como se ponga. "Nos han llegado a recriminar que no sabemos solfeo. Pero, sí, sí que sabemos", exponen. A ver, ¿Y cuánta gente del indie lo ha estudiado?

El caso es que un rato después, con la formación pasándolo en grande sobre el escenario del Picnic Interestelar, pude ver cómo algunos de aquellos críticos espontáneos daban saltos y coreaban temas como 'Indie español', en el que Las Odio condenan el escueto espacio que las mujeres tienen en la música patria y el machismo que se respira en el mundillo: "Yo no soy la novia, no soy la amiga, no soy la prima ni la vecina / deja de buscarme, no estoy en la lista, mira mi pulsera, yo soy la artista", reza la letra.

Ali, Paula, Ágata y Sonsoles se conocieron en colectivos feministas de Madrid. Todas venían de otras formaciones cuando decidieron crear una banda riot grrrrl. "Teníamos claro que queríamos formar un grupo de colegas, tocar en salas, pasarlo bien. Ensayar era y sigue siendo el planazo. Nos queríamos divertir y en ello estamos", celebra Paula, la cantante.

En su cabeza sonaban referentes como Le Tigre y Bikini Kill. Ellas también querían hacer un feminismo de aquí y de ahora, que partiese de la experiencia para darle forma a la denuncia, desde el humor muchas veces, pero sin perder de vista que lo que subyace en sus letras son asuntos graves.

Con esas ideas se metieron en el local y, unos meses después, sorprendieron con su primer single, 'Blackout'. Cuando llegó el momento de lanzar su primer disco, 'Futuras esposas', buena parte de los medios de comunicación especializados y algunos generalistas ya se habían hecho eco de su propuesta. La crítica ha recibido con entusiasmo la frescura de este debut que estarán presentando durante el verano por todo el país, poniendo nombre femenino a los carteles de festivales en los que los hombres son legión.

- Además de las referencias del feminismo musical de los noventa, ¿qué otros grupos os han inspirado?

- Nos gustan mucho las bandas de nuestro entorno. Chiquita y Chatarra, Les Sueques y Las Jennys de Arroyoculebro, por ejemplo.

- ¿Cómo componéis y cómo elegís los temas de los que vais a hablar en las canciones?

- Cada canción la pensamos mucho entre todas, tanto el tema como el enfoque. Una vez que los tenemos, vamos dirigiéndola hacia donde nos sintamos más cómodas, hasta que tenga la pegada que queremos. No es que tengamos un libro de estilo o un programa político pero sí una serie de ideas generales sobre lo que nos gustaría abordar. Básicamente, los feminismos contados desde nuestra situación y nuestro entorno inmediato. De la experiencia subjetiva es de donde luego salen muchos discursos.

- ¿Os interesa más el feminismo de la experiencia, como mencionais, o el teórico?

- Ambos, pero es que todo feminismo, desgraciadamente, parte de la experiencia. Hay muchos textos que te abren los ojos sobre cuestiones que podemos estar padeciendo. Pero lo que nos motiva como grupo es un discurso basado en las vivencias personales.

- ¿Qué pensais de que ahora se diga tan fácilmente que el feminismo es tendencia?

- Ayer hablábamos de eso, de lo injusto que es que todo un pensamiento crítico y toda una corriente filosófica quede reducida al calificativo de "algo que está de moda". Esta idea ningunea el mérito de las personas que han estado trabajando desde colectivos, de la gente que se ha movilizado durante años. Para nada es una moda, llevamos mucho tiempo intentando que las ideas lleguen.

De todas formas, esto tiene una parte positiva y es que ahora está calando en más gente. Hasta hace nada, los festivales feministas autogestionados eran dos y hoy se ha producido un efecto llamada que ha hecho que muchas chicas se organicen y quieran tener el suyo en su pueblo. Es un fenómeno de empoderamiento. Al final, el movimiento está acercándose a personas que no tenían un enfoque feminista de primeras.

- ¿Qué papel juega la música en esto?

- Ese mismo, lograr que a lo mejor a una persona de cada cien se le pueda encender la bombilla. Apostamos por un discurso que sea transformador. La música es un vehículo muy potente para transmitir cualquier tipo de mensaje, en este caso para hablar de temas como la invisibilidad de las mujeres en la música.

- ¿Cómo se han portado los medios con vosotras?

- Nos han tratado muy bien, quizás porque precisamente se está hablando ahora mucho de feminismo y a lo mejor hay cierto miedo a meter la pata. También nos sorprende que muchas entrevistas nos las hagan mujeres. Tal vez es que hay muchas infiltradas en la prensa que quieren que se hable de esto, periodistas que empatizan con nuestro discurso y lo ponen en práctica desde dentro.

- ¿Y las redes?

- Ahí sí ha habido alguna cosa más, aunque puntuales. Sobre todo, comentarios acerca de nuestra falta de técnica instrumental. Si fuéramos un grupo de tíos, no estaríamos tan cuestionadas. La sensación es la de estar adentrándote en un territorio en el que eres una extraña y donde te exigen, por tanto, demostrar un plus que a otros no se les pide. Nos han dicho que somos una banda prefabricada, que el disco nos lo ha hecho "el productor", que hay gente detrás moviendo los hilos... Pareciera que sólo teniendo un tío detrás la propuesta artística es validable. A veces somos las primeras sorprendidas con lo lejos que pueden llegar los estereotipos de la mujer, con el rol pasivo que se nos presupone. Y no es algo que nos ocurra sólo a nosotras.

- El ejemplo paradigmático son Hinds. ¿Qué pensáis del trato que se le da a esta banda? ¿Os ha afectado su fama?

- Todo el tiempo nos asocian y nos han dicho cosas como que no hacían falta otras Hinds. Es muy injusto cómo se las ha tratado y con la simpleza que se evalúan a los grupos de mujeres, sucede siempre igual. Es este rollo de: "Sí, cuatro tías que cantan". Nosotras siempre las defendemos. Está bien que se visibilice que somos chicas, que hay mujeres detrás de las canciones, ese uno de nuestros objetivos, pero a veces es difícil que se vaya más allá de eso, como si tuviéramos que pedir permiso. De momento, no nos han dicho cosas tan feas como a Hinds... Quizás tiene que ver con que somos muy explícitas con nuestro discurso. O con el hecho de que a más gente llegues, y Hinds a llegado a mucha gente, a más gilipollas te expones.

- ¿Qué contestáis a estas generalizaciones y a comentarios?

- Hemos llegado a sufrir el síndrome de la impostora. A preguntarnos cosas como: ¿Por qué está funcionando? ¿Nos merecemos estar aquí? ¿Qué he hecho yo para merecer esto? ¿Somos malas? Pero tratamos de evitarlo. Nos lo estamos pasando muy bien, viviendo todo muy al día y no nos ha dado tiempo a pensar mucho más allá de si podremos seguir compatibilizando todo con nuestros trabajos. Estos comentarios son también fruto de haber llegado a un público más amplio y, en ese sentido, estamos satisfechas, pues no se trata de predicar sólo para convencidos. Divulgar a lo grande no era un objetivo de inicio pero si te llega esta oportunidad, la tienes que coger. Nuestras letras tienen un enfoque político que parte de quiénes somos cada una, de lo que nos hemos movido en el mundo del feminismo, y de muchos grupos de tías que han hecho lo propio antes, gente que ha ido conquistando territorios.

- ¿Tenéis tiempo para seguir componiendo?

- Poco, poco... pero hay temas en proceso que irán en la misma línea. No queremos adelantar mucho, no sea que nos los pisen Sidonie, imagínate que disgusto. Serán canciones sobre cosas que nos afectan en nuestra vida diaria y también sobre este mismo proceso de la visibilidad del que venimos hablando, lo de sentirnos más observadas. Esa reflexión va a aparecer. No es que digamos: "Venga, vamos a hacer una canción feminista". No, es que no sabríamos hacer música con otro contenido, porque esto forma parte de nuestra vida. Estamos contentas de haber hecho temas coreables, con letras muy explícitas, y de ver que la gente los canta en las primeras filas. Eso es lo que queremos, que los que nos vean, y las que vengan detrás, tengan ese momento de celebración de la propia lucha.

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